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Colonias utópicas finlandesas

TEUVO PELTONIEMI

Los siete hermanos creados por el escritor Aleksis Kivi son un excelente ejemplo de la aspiración del hombre hacia la utopía. Decepcionados de las condiciones y la sociedad en que vivían, los hermanos deseaban crear su propia microsociedad lejos en los bosques salvajes. Del mismo modo que los siete hermanos, muchos finlandeses se han refugiado en las tierras intactas de países exóticos para labrar la tierra y construir nuevas casas, esforzándose para aprender a hablar y leer nuevos idiomas, peleándose el uno con el otro e intentando llevar una vida sin la sociedad que les rodeaba.

Los proyectos utópicos de los finlandeses están vinculados a la historia mundial de las colonias utópicas de una forma mucho más estrecha de lo que se suele imaginar. A pesar de no ser mencionadas (menos el caso de Sointula) en el mismo contexto con la Utopia de Moore o con Fourier, Owen, Cabet u Oneida, los proyectos finlandeses tienen una admirable historia que remonta hasta el siglo XVI.

Las colonias utópicas más famosas fundadas por finlandeses son Sointula en Canadá y la Colonia Finlandesa en la Argentina. No obstante, en la misma época hubo casi veinte proyectos similares en varios continentes.

En busca de la utopía religiosa

Las fundaciones de la emigración utópica finlandesa fueron creadas en 1735 por una secta místico-separatista liderada por Jaakko y Eerik Eeriksson, hijos del sacerdote del pueblo de Kälviä. Tras entrar en un conflicto con la Iglesia estatal, los hermanos fueron expulsados del país. Junto a sus 60 seguidores viajaron durante 11 años por Dinamarca, Holanda y Alemania. Los últimos 20 ó 30 miembros de la secta vivieron varias décadas en Värmdö, Suecia. Poco tiempo después de la muerte de Eerik en 1761 el grupo se disolvió. Para aquel entonces la situación religiosa del reino sueco-finlandés se había vuelto más liberal y los ideales de la Ilustración estaban estableciéndose en el país.

Los comienzos en África

El primer plan utópico, que también quedó como tal, fue la Nueva Jerusalem, un proyecto común de finlandeses, suecos e ingleses que se iba a realizar en Sierra Leona en 1792. El siguiente intento, Amurinmaan yhtiö fundada en 1868 en la costa pacífica de Rusia, llegó a funcionar durante unos años.

El tercer intento constó de tres colonias fundadas por el utópico socialista Matti Kurikka. La primera de las tres, el campamento de Chillagoa, surgió en 1900 en Queensland, Australia, pero existió sólo algunos años. El proyecto más importante, Sointula, fue fundado en 1901 en la Columbia Británica en Canadá. Una vez disuelto en 1905, Kurikka fundó su tercera colonia, Sammon Takojat, cerca de Vancouver.

El nacionalismo finlandés estaba presente en los proyectos socialistas utópicos. En 1899 los nacionalistas que buscaban un refugio de la opresión del zar plantearon crear “La Nueva Finlandia” en Red Deer, Alberta, Canadá.

Los ideales nacionalistas llevaron también a la creación de una colonia finlandesa en Cuba en 1904. Sin embargo, Itabo fue realizado parcialmente por los miembros del movimiento obrero de los inmigrantes finlandeses en Estados Unidos. Ponnistus, el segundo proyecto en Cuba, comenzado en 1906, tuvo un carácter obrero aún más marcado. Ninguna de los dos colonias permaneció mucho tiempo.

El proyecto que más marcado fundamento nacionalista tuvo fue la Colonia Finlandesa, fundada en Misiones, Argentina, en 1906. Fue fundada por Arthur Thesleff, una personalidad bien conocida en círculos culturales de Finlandia.

Fiebre tropical

El brote de la ”fiebre tropical” que afectó Finlandia en los años 1920 generó planes para cuatro nuevas colonias. De ellos fueron realizados tres, y todos basados en ideales vegetarianos. El plan de la colonia Paradiso del año 1925 quedó como tal, pero en 1929 fue fundado Penedo en Brasil y, un año más tarde, Viljavakka en la República Dominicana. En la misma época muchos vegetarianos se trasladaron a la Colonia Villa Alborada, fundada en 1920 en Paraguay.

Los ideales del cooperativismo en el movimiento obrero llevaron a la creación de dos cooperativas rurales en los Estados Unidos: una en California ya en el año 1912 y otra en Georgia en 1921. Estos dos proyectos pueden ser considerados como contrapuntos espirituales de la colonia Ponnistus en Cuba.

Como consecuencia de la llamada “fiebre de Carelia” de las décadas 20 y 30, los inmigrantes finlandeses de los Estados Unidos fundaron varias colonias en la Unión Soviética. Kommuuna Kylväjä fue fundada en 1922 en Belorusia, cerca de Rostov. En el este de Carelia se hallaban, entre otros, la colonia Säde en Aunus, Hiilisuu cerca de Petroskoi y Vonganperä en Uhtua.

La colonia utópica más reciente es el kibbutsi de Jali Hashmona en Israel, fundado en 1971 por cristianos finlandeses interesados en Israel.

Incluso según las estimaciones más generosas, las colonias utópicas finlandesas no atrajeron más de 8.000 a 10.000 personas. La mayoría de ellas emigraron hacia el este, durante la fiebre de Carelia. Las dos colonias más grandes, Sointula y Colonia Finlandesa, corresponden a la mitad del resto de 2.500 personas. Comparando con la cantidad total de personas que emigraron de Finlandia, un millón de personas, la inmigración utópica fue sólo unas gotitas.

No obstante, la esencia de las colonias utópicas no está en mudar y viajar, sino en el viajar espiritual, en la búsqueda inquieta de un mundo mejor, en el cual el viaje mundano es sólo un instrumento.

Variedad de las utopías

Naturalmente, en las colonias finlandesas también hubo personas que buscaban simplemente buena fortuna o una vida más fácil o placeres para sí mismos y para sus familias. No obstante, la mayoría de los inmigrantes tenían motivos más elevados. Las colonias eran motivadas por socialismo, nacionalismo, cristianismo, teosofía, vegetarianismo o caza de fortunas.

Si clasificamos las colonias en seculares y religiosas, la mayoría de los proyectos finlandeses formarían parte del primero. Doce proyectos tenían ideales socialistas u obreros, siete fueron religiosos y cinco motivados por el nacionalismo finlandés. En cinco proyectos la base ideológica era el vegetarianismo, con énfasis en el pacifismo. En todas las colonias utópicas de Sudamérica el lema era “De nuevo a la naturaleza”.

Pocos de los proyectos finlandeses incorporaron los principios de solamente un ideal; generalmente había una combinación de varios en el fondo. Tampoco era fuera de lo común que los colonos se trasladaran de una colonia a otra. Existen contactos personales hasta en colonias tan lejanas como son Penedo en Brasil y Jad Hashmona en Israel. A pesar de disolver las comunidades, sus miembros no perdieron su convicción de que un día encontrarían una comunidad utópica donde la utopía dejaría de ser inalcanzable.

Nuevas estructuras sociales

En las clásicas colonias utópicas el poder sobre la toma de decisiones, el trabajo, el mantenimiento del orden, el alojamiento y las comidas eran manejados juntos. Muchas de estas comunidades intentaron reformar la religión, la creencia política, la familia o la educación.

La mayoría de las colonias utópicas finlandesas explotaron sólo una parte del potencial inherente en tales proyectos. Las colonias más utópicas eran Sointula y Penedo, que intentaron construir un mundo totalmente nuevo. La característica utópica más común en las colonias finlandesas se refirió a la división de trabajo. En diez colonias se seguía el principio de salario igual, y en otros diez compartieron las viviendas comunales. En un número incluso mayor se comía juntos y, en algunos, los salarios fueron substituidos por remuneraciones sociales o por una nota en el libro que sería remunerado en el futuro.

La moral sexual o la educación de los niños eran tópicos de interés sólo en contadas comunidades utópicas finlandesas. Las excepciones más llamativas eran Sointula y Penedo. Sointula tenía su propio jardín de infancia y en Penedo el plan original era enseñar a los niños sin una escuela.

Los finlandeses habían dejado atrás la estricta burocracia finlandesa y el terminante control social pero todavía fomentaron su herencia finlandesa. Los inmigrantes albergaron grandiosas ideas sobre recolocar todo el pueblo finlandés en un nuevo lugar y cambiar toda la estructura social. La lengua finlandesa era importante. Los colonos aprendieron la lengua local lentamente, por lo cual sus esposas indígenas tenían que aprender el dialecto de Kitee del finlandés.

En el comienzo, los contactos con Finlandia fueron frecuentes. Los inmigrantes recibieron cartas y revistas. No obstante, a lo largo de los años los contactos se volvieron más tenues, e incluso las colonias de Sudamérica pudieron ser “redescubiertas”.

Lecciones de las colonias utópicas

Prácticamente todas las colonias sufrieron peleas y conflictos internos. Éstos eran generalmente resultado de dificultades financieras, como en Penedo y muchas otras comunidades, donde los colonos estaban cargados de enormes deudas. También había diferencias de opinión sobre los objetivos, como en Sointula.

El estilo de vida utópica no perduró muchos años en ninguna de las colonias. Aunque en Sudamérica las colonias finlandesas fueron ocupadas durante siglos, su carácter utópico desapareció en poco tiempo. En este sentido las colonias más duraderas fueron las cooperativas fundadas en Estados Unidos. El final de éstas fue más bien resultado de la depresión económica y el éxodo rural. Muchas colonias finlandesas que habían comenzado con ideales utópicos se transformaron en poco tiempo en comunidades de inmigrantes normales y corrientes.

La mayoría de las colonias utópicas finlandesas, por lo tanto, resultaron ser una decepción. No obstante, aún siendo desastres, ellas han jugado el papel fundamental de las comunidades utópicas: han ayudado a las personas a entender cuál es el sentido de la vida, qué aspectos hay que cambiar y cómo se puede aspirar hacia ello. La importancia de las colonias utópicas debe ser medida con otros criterios que con su éxito externo. En Finlandia, como en muchos otros países, el movimiento ecologista es la continuación ideológica de las colonias utópicas.
 

Traducción: Pilvi Riikka Taipale / Zona Sur, Marzo 2006

  

Lea también Turku FinnForum artículo "Finnish utopian settlements in North America" (pdf en inglés)


Bibliografía

Teuvo Peltoniemi: Finnish Utopian Settlements in North America. Páginas 279-291 en: Karni, Michael G. & Koivukangas, Olavi & Laine, Edward W. (comp.): Finns in North America. Institute of Migration C9. Turku 1988.

Teuvo Peltoniemi: Kohti parempaa maailmaa - suomalaisten ihannesiirtokunnat 1700-luvulta nykypäiviin. (The Search For a Better World. Finnish utopian communities from the 18th century to the present day.) Otava Publishing House. Helsinki 1985.

Teuvo Peltoniemi: Kohti parempaa maailmaa. (The Search For a Better World). Video. 37 minutos. Sosiomedia oy/ Helsingin Tietovideo 1988.

Lea también: Embajada de Finlandia, Buenos Aires - El centenario de los Finlandeses en Argentina.

Lea también Sources and references list (pdf) of the book Peltoniemi: "Kohti parempaa maailmaa - suomalaisten ihannesiirtokunnat 1700-luvulta nykypäiviin".


 

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Las comunidades utópicas de finlandeses y la emigración finlandesa.

 

Las colonias utópicas finlandesas.

 
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Mapa de “Utopia” de Thomas Moore. La palabra “utopía” se origina de la obra de Thomas Moore con el mismo nombre publicada en 1516.


 

A finales del siglo XVIII August Nordenskiöld hizo planes para la primera colonia finlandesa “Nueva Jerúsalem” que iba a ser fundada en Sierra Leona en África.


 

La historia de la emigración utópica de Finlandia está muy vinculada a la vida y actividades de Matti Kurikka, que nació en 1863.


 

Karl Streng en un taller de Sointula junto a Matti Puukila y Antti Karttu. Karttu se trasladó luego a otra colonia utópica, a la cooperativa de Georgia.


 

La colonia ”Sammon Takojat” fue fundada en 1905 a la orilla del río Frazer en Webster’s Corner, Canadá. Una vez disuelta la colonia, los colonos continuaron trabajando como cooperativa forestal.


 

En 1907, Oscar Norring recibió de William Keskinen un prepago de 25 dólares por un lote en la colonia “Ponnistus” de Cuba.


 

Alex Kauhanen fue durante muchos años el director de la cooperativa de Redwood Valley en California, Estados Unidos.


 

Los primeros colonos de la cooperativa de Georgia en 1921. A la derecha el iniciador del proyecto, Arvo J. Vitali.


 

Los niños de la cooperativa de Georgia presentando, delante de la oficina de correos, la mayor calabaza, que pesó 28 kilos.


 

El fotógrafo Matti Aaltonen aprendiendo a bailar samba en Penedo, Brasil, acompañado a la guitarra por Kirsti Toivanen.


 

Saludo de los finlandeses que emigraron a Carelia Soviética. Los finlandeses que emigraron de los Estados Unidos a la Carelia Soviética publicaron un “saludo de lucha” en la revista Työmies (Obrero).


 

La segunda navidad de la colonia “Viljavakka”, República Dominicana, en 1932.


  La colonia finlandesa en Misiones fue fundada en 1906 por el científico excéntrico Arthur Thesleff.

 

 

   
Updated January 1, 2007